CUEVA. La capa operativa de la nueva construcción.

Diseñado como software.

Igual que un programa se escribe con un lenguaje, una casa CUEVA se diseña con una gramática: una trama de 75 cm y un catálogo de piezas que encajan en ella. Cuando el proyecto se termina, ya está despiezado: cada pieza sabe dónde va antes de fabricarse.

  1. Proyectassobre la trama, con libertad
  2. El sistema lo traducea piezas, uniones y orden de montaje
  3. La fábrica producecada pieza con su identidad

Una gramática de piezas.

La serie J va de la J1, de 1,50 × 1,50 m, a la J10, de 7,50 × 3,00 m. Se combinan como palabras: el proyecto es libre y la pieza es siempre la misma.

Pieza a pieza.

Cada pieza se fabrica en taller, sale identificada y la grúa la deja en su sitio de la trama.

Uniones a la medida de cada obra.

Atornilladas con enlaces de acero S355 y cuatro tornillos M24 por nudo, soldadas sobre chapas embebidas o simplemente apoyadas.

Las mismas piezas. Casas distintas.

Un motor generativo trabaja como un colaborador del proyecto: a partir del programa y de las reglas de la gramática, propone opciones válidas de plantas, cuerpos y bandas sobre la misma malla. Cada opción llega con su planta y su despiece en piezas de la serie J. La decisión es del proyecto.

1 o 2 plantas1, 2 o 3 cuerpos3 bandasmalla de 16,5 × 9 m
0,75 mde trama
HA-40hormigón de las piezas
80 a 300 mmde espesor
hasta7,5 mde luz sin vigas
Obras de referencia

Construido como arquitectura.

Tres obras reales con el mismo sistema: una casa en Ávila, una promoción en Menorca y una casa entre medianeras en Madrid. Cada una, con sus fotos, sus cifras y cómo se hizo.

Verificado como activo.

Esta es la pieza #406.

Una losa J8 de 6,28 × 2,25 m de Piedrahita. Su identidad va embebida desde el vertido: no se identifica en obra, llega identificada.

33lecturas

15 en la fábrica y 18 en la obra. La primera, el 17 de junio a las 07:25.

2 h 06min

Lo que duró la carretera. En ese tramo no hubo lecturas, y no las inventamos.

Instalada el 18 de junio. Certificada el 19.

Cada lectura responde a cuatro preguntas: qué pieza, quién la lee, dónde y cuándo. Se certifica la colocación registrada, no el cálculo estructural.

Nadie retoca el pasado.

Cada lectura guarda la huella SHA-256 de la anterior, calculada ahora en tu navegador. Cambia una y mira qué pasa.

Cadena íntegra: 33 de 33

Cada pieza, su huella.

Las 33 lecturas de la #406 caben en una sola huella. Cada una de las 29 piezas de Piedrahita tiene la suya.

Una casa, una huella.

Las huellas se unen de dos en dos, como las piezas que viajaron juntas, hasta quedar una sola: la de la casa.

Una sola comprobación.

Si alguien cambia una lectura, la huella de la casa deja de coincidir y se ve cuál y dónde. Propietario, banco o administración comprueban la casa entera con una sola huella.

CUEVA OS

Cuatro interfaces sobre una sola verdad.

Debajo de todo

Cada lector es una neurona.

Se encuentran solas en la red local, eligen una principal y guardan la memoria en dos copias. Si una se apaga, otra toma el relevo.

Y si se va internet, la obra sigue anotando.

Cuando vuelve la red, sube lo pendiente.

Probar CUEVA OS

Una pieza que puede volver.

La sostenibilidad no se pinta de verde: se mide en lo que una pieza recorre, cuánto dura y qué devuelve.

Recorre menos.

Se fabrica en el punto de producción de la red más cercano a la obra y llega lista para montar, sin encofrar ni verter en la parcela.

Dura más, y se sabe.

Cada pieza conserva su pasaporte: qué es, de dónde viene y qué le ha pasado. A los diez años acaba la garantía, no la memoria.

Se monta rápido, y en su sitio.

Cada pieza llega con su lugar en la trama de 75 cm y encaja a la primera, con uniones atornilladas, soldadas o apoyadas. En Piedrahita, las 29 piezas llegaron y se montaron en una sola campaña, del 16 al 19 de junio.

La casa puede cambiar.

Las uniones se sueltan: una pieza se mueve, otra se añade y la estancia crece, sin demoler.

Escenario ilustrativo

Se desmonta y vuelve.

Una acera iPath apoyada sin conector metálico se levanta losa a losa, conserva su identidad y vuelve como carril bici.

Escenario ilustrativo

Se repara sin demoler.

Si falla la red de debajo, se levantan solo las losas necesarias y se dejan al lado como acera auxiliar: la gente sigue pasando. Se repara, se reconecta y las mismas piezas vuelven a su sitio, con su identidad. Sin escombros, sin martillo y sin obra húmeda.

Escenario ilustrativo

Seguridad activa.

Cada EPI lleva su etiqueta y es un vínculo: si alguien entra bajo la carga suspendida o le falta un EPI, salta el aviso y queda registrado.

Simulación

El carbono, con método.

La huella de una casa no es una cifra suelta: es la suma de lo que pasa en cada etapa de su vida. Las normas europeas la cuentan por módulos, y así la contamos nosotros.

Etapa a etapa.

  1. A1–A3, productoMaterias primas, su viaje a la fábrica y la fabricación de la pieza.
  2. A4, transporteDe la fábrica a la obra.
  3. A5, construcciónEl montaje: grúa, maquinaria y lo que sobra en obra.
  4. B, usoMantener, reparar y sustituir durante la vida del edificio.
  5. C, fin de vidaDesmontar, transportar y tratar lo que queda.
  6. D, más alláReutilizar y reciclar. Es un beneficio fuera del ciclo y se informa aparte.

Tres reglas.

  1. Un dato que falta no es cero.Si un módulo no tiene dato, la cuenta se queda incompleta y se dice.
  2. Lo que se evita después, aparte.El módulo D nunca se resta del resto.
  3. Cada factor, con su fuente.Cantidad por factor de emisión, y el factor citado.

Ninguna cifra de escaparate.

Cada obra se mide con sus propios datos.

Una gramática común. Seis maneras de usarla.

Es una invitación a resolver juntos los retos de la construcción, la arquitectura y las ciudades inteligentes: una sostenibilidad real, circular y digital de principio a fin. Del estudio que proyecta a la familia que vive en la casa, todos leen la misma pieza.

La red no se mira: se ocupa.

Un punto de producción en Madrid, una licencia territorial en Menorca y Barcelona en implantación. El resto del mapa está por ocupar.

Activo

Madrid, punto de producción.

Molde, identidad de pieza desde la fábrica, acopio y expedición.

Activo

Menorca, licencia territorial.

Cantera y planta de hormigón propias. Es el modelo que define el tramo territorial.

Cómo se abre un punto.

    Cuatro maneras de entrar.

    Ocupa tu nodo

    Cuéntanos tu casa.

    Escribe como hablarías con alguien: cuántas plantas, cuántas habitaciones, dónde está la parcela y qué te gusta. Si tienes un croquis o un plano, adjúntalo y lo traducimos a la trama de 75 cm.

    Un punto.

    Todo lo demás.

    Diseñado como software.

    Construido como arquitectura.

    Verificado como activo.

    CUEVA. La capa operativa de la nueva construcción.